Para aquel que piense que las tramas de pedofilia relacionadas con el poder son algo nuevo, quisiera aportar este caso como muestra de que parece no ser así, estoy refiriéndome exactamente al caso conocido como el de la Vampira del Raval (un barrio de Barcelona). Lo que sabemos de este caso es que Enriqueta Martí (la Vampira del Raval) fue acusada en su momento de raptar, asesinar y en algunos casos prostituir a una serie de niños que aparentemente ella recogía en la calle.
Enriqueta Martí.Para ponernos en situación, hay que aclarar que en un principio es acusada del secuestro de niños, aunque está documentado que algunos de los niños secuestrados presuntamente por ella eran declaraciones falsas, y me explico, se sabe a ciencia cierta que dos de los ñiños que fueron "secuestrados " por ella eran una sobrina y un hijo suyo, en aquella época en que el ejército no era profesional, se declaraba en algunas ocasiones a los hijos muertos para que en el futuro no tuvieran que ir a luchar a Marruecos, que era por aquel entonces colonia española. Uno de los niños que presuntamente había matado la acusada había sido declarado como vivo por su madre, que lo había dejado a cargo de Enriqueta para que lo cuidara al no poder hacerlo esta a causa de su trabajo, pero la prensa no se retracto de sus acusaciones y la historia ya está vendida al imaginario popular. Del resto de víctimas que se le achacaron a Enriqueta no apareció ninguna.
Pero no quiero centrarme en estos hechos, sino en cómo "casualmente" aparecieron las pruebas que a esta la convirtieron en un monstruo de la época.
Resulta que por denuncia de unas vecinas de Enriqueta Martí, la Guardia Urbana se presenta en casa de Enriqueta y encuentran ahí a Teresita Guitart, una niña cuya desaparición había sido denunciada días antes.
Tras el rescate de la niña, por la tarde vuelven los funcionarios judiciales para efectuar una inspección ocular del piso. La casa queda precintada y custodiada teóricamente por agentes de la policía. Al día siguiente cuando los agentes judiciales encargados del caso se dirigen a la casa de la acusada para una nueva inspección descubren que alguien ha entrado y robado, llevándose instalaciones de gas, ropa y un colchón. Esto había sido reportado por vecinos del inmueble que habían visto la puerta del domicilio abierta, aunque nadie hizo caso de ello. Los propios funcionarios judiciales afirmaron estar sorprendidos con la facilidad de los autores del robo de penetrar en un domicilio precintado y supuestamente custodiado por la policía.
Es a raíz de este hecho que el juez ordena un nuevo registro de la casa, y encabezada por el delegado de policía (comisario) del distrito de Hospital, Serrano de la Pedrosa (recordad este nombre) se efectúa una nueva inspección donde se hallan los restos que incriminan definitivamente a Enriqueta Martí no solo como secuestradora sino asesina. Se halla en una caja (o saco, hay varias versiones) una serie de huesos, grasa o sangre coagulada (aparecieron estas dos versiones) recetas y fórmulas absurdas (así lo definía un periódico de la época).
Pocos días antes del descubrimiento de los restos humanos, los periódicos se hacían eco de una noticia relacionada con la prostitución infantil en la calle Botella nº7 de Barcelona. La modista Antonia Leal, vendía a cambio de dinero a niñas para su uso sexual y parece ser que las pesquisas apuntaron a la alta sociedad barcelonesa como los clientes de tal actividad.
El caso se destapo porque la niña, Pilar Franco, hija de un Guardia Urbano, fue devuelta a su casa por un policía (que estaba bajo el mando de Serrano de la Pedrosa) el cual había dado instrucciones a la niña para que no explicara la verdad a su padre. La niña había desaparecido dos días antes. Cuando el caso fue llevado a juicio, solo la modista Antonia Leal es condenada por el hecho (la cual ya tenía condenas por corrupción de menores) a un año, ocho meses y veintiún días de prisión. También es enjuiciado el policía que llevó a la niña de vuelta a su casa (señalar que es el de más baja graduación de los tres policías relacionados con el caso), pero no es condenado, asimismo, tanto el inspector como el delegado policial (Serrano de la Pedrosa) no son investigados pese a las sospechas de una probable trama de prostitución infantil. El delegado policial Serrano de la Pedrosa es llamado el 7 de abril de 1912 según el periódico La Vanguardia para comparecer ante la Junta de Policía a instancias del gobernador Civil de Barcelona para tratar del expediente de la calle Botella nº 7. Parece ser dado el artículo que apareció el 19 de mayo de 1912 en La Vanguardia que el ministro de gobernación Antonio Barrosos Castillo mostro su disconformidad con el fallo de la Junta de Policía que castigó al delegado provincial a tres meses de suspensión y sueldo. Tras esto Pedrosa es trasladado a Madrid donde seguirá ejerciendo su cargo.
Antonio Barrosos Castillo
El personaje que violó a la niña, un tal Jaime Moner es tan solo citado en el caso, pero no juzgado, se pierde la pista de tal personaje tras el juicio porque no se le ve mencionado en otros escritos. Se especula si podría ser el abogado del mismo nombre, miembro del somatén e ilustre patriota y residente en Sant Andreu de Palomar (barrio de Barcelona), pero no se sabe nada a ciencia cierta. Ante el impacto del reclamo mediático de la Vampira del Raval, desaparece de la opinión pública el caso de la calle Botella nº7.
Curiosamente el domicilio de la modista estaba ubicada en el distrito del cual era delegado de policía Serrano de la Pedrosa, el mismo que cuando fue denunciada la desaparición de Teresita Guitart no inicio su búsqueda alegando la falta de medios policiales ya que estaban en plena semana de Carnaval, el mismo que encabezada la comitiva que descubrió lo huesos y que señalo el armario donde se encontraran, el que era delegado policial del distrito donde vivía Enriqueta y en el cual se produjo el robo estando la casa de la misma precintada y “supuestamente” custodiada (fue expedientado por "olvidar" custodiar la casa de Enriqueta Martí)
El periódico el Intransigente el día 27 de marzo de 1912 había afirmado en un artículo en relación al caso de la calle Botella nº7 que uno de los policías procesados cuenta con protecciones valiosas. ¿Se referirían a José Millán Astray, padre del fundador de la Legión y por aquel entonces comisario superior de la Policía en Barcelona, o al propio ministro de gobernación?
Información sacada del libro Desmontando el caso de la Vampira del Raval de Elsa Plaza.




